Casi 3.350 personas dejaron Cantabria el año pasado

fotonoticia_20140630133000_644Un total de 3.349 personas se marcharon al extranjero durante el pasado año en Cantabria, según la Estadística de Migraciones difundida este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que revela una caída de la población en la comunidad del 0,4%, siete décimas por debajo del descenso medio.

   De este modo, Cantabria perdió 2.351 habitantes en 2013, a cuyo cierre la comunidad contaba con 587.686 ciudadanos. Así, Cantabria fue la tercera comunidad que menor caída de población tras Navarra y Extremadura (-0,36%).

   Según explica el INE, esta caída poblacional tiene entre sus factores el saldo migratorio negativo que dejó el año pasado, cuando se marcharon 1.389 personas más de las que llegaron a Cantabria. Esta cifra es un 34% mayor de la registrada en 2012.

   Esto, junto a un saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) negativo de 788 personas, hizo que cayera un 0,4% la población en 2013 frente al incremento del 0,12% registrado a 1 de enero de 2012.

   La mayor pérdida poblacional se ha producido entre los jóvenes. Así, a lo largo del año pasado cayó un 1,7% la cantidad de niños menores de cinco años, con 478 menos, y un 3,3% el grupo comprendido entre los 30 y los 34 años, con 1.465 personas menos. No obstante, decreció igualmente el grupo de 75 a 79 años (un 2,4%), por la llegada a esas edades de las generaciones nacidas durante la Guerra Civil, más reducidas.

   En cuanto al saldo migratorio entre comunidades, Cantabria también fue la tercera en registrar una caída más moderada, con 175 personas menos, en una tabla en que Madrid, Baleares y País Vascos presentaron los saldos más elevados y Castilla La Mancha y Castilla y León y Andalucía, los más negativos,

   La reducción fue generalizada en prácticamente todo el país, con los mayores descensos relativos de población localizados en La Rioja (-1,20%), Cataluña (-0,92%) y Castilla y León (-0,90%). Sólo aumentó el número de habitantes en Baleares (0,47%), Melilla (0,06%) y Canarias (0,46%), la única comunidad autónoma, además, que tuvo saldo migratorio positivo el año pasado.

   Sobre los residentes en Cantabria que se marcharon, el 19,6% del total, es decir 659 personas, habían nacido en España. Se trata de una emigración masculina, y joven: se concentra en los grupos de 20 a 44 años y en los menores de cuatro.

   El grupo más amplio de españoles residentes en Cantabria se fue a países de la Unión Europea (1.257) y a Sudamérica (1.256). Al resto de Europa se fueron 252, a África 234, a América del Norte 160, a Asia 106, a Centro América y Caribe 78 y a Oceanía 6.

   También había españoles entre quienes llegaron a Cantabria el año pasado, 314 personas de un total de 1.960. La mayoría procedían de Sudamérica (533), Unión Europea (522), Centro América y Caribe (265) y África (255).

   En paralelo, la llegada de inmigrantes a Cantabria cayó un 15,8% (frente al 5,4% de media), hasta situarse en 1.646. Principalmente procedían de Sudamérica (466), Unión Europea excepto España (403), África (250) y Centro América y Caribe (230).

DATOS NACIONALES

   En España, un total de 547.890 personas se marcharon al extranjero durante el año pasado y de ellas, 79.306 eran de nacionalidad española, según el INE, que revela una caída de la población por segundo año consecutivo: España perdió 220.130 habitantes en 2013, a cuyo cierre se contaban 46.507.760 ciudadanos.

   Esta caída poblacional tiene entre sus factores el saldo migratorio negativo que dejó el año pasado, cuando se marcharon 256.849 personas más de las que llegaron a España. Esta cifra es un 80,2% mayor de la registrada en 2012 y es fruto de un descenso del 4,3% de la inmigración sumado a un aumento del 22,7 por ciento de las emigraciones.

   Junto a un saldo vegetativo de 36.719 personas, hizo que se intensificara el ritmo de la caída de la población ya apuntada en 2012, cuando la cifra de habitantes se redujo un 0,19%, frente al 0,47 por ciento de 2013. El tamaño del país está así menguando desde que al cierre de 2011 alcanzase su punto álgido: 46.818.216 habitantes, el número más alto de la década.

   Sobre los que se marcharon, la estadística indica que el 14,5% del total, 79.306 personas, eran españoles, de los cuales, 52.160 habían nacido en España. También había españoles entre quienes llegaron al país el año pasado, un total de 33.393 personas, el 11,5% del total. Dejaron de figurar así cerca de 46.000 nacionales al cabo del año.

   El resto de los emigrantes, 468.584, eran extranjeros. De hecho, durante el año pasado el éxodo de población foránea aumentó un 20,4% respecto de 2012, con la salida de 210.936 personas. En paralelo, la llegada de inmigrantes cayó un 5,4%, hasta situarse en 257.648.

   Las salidas y el proceso de nacionalización, por el que 230.581 extranjeros se convirtieron en españoles el año pasado, dejaron al cierre del mes de diciembre una reducción global de la población foránea en España del 7,82%, es decir, 4.676.022 ciudadanos de terceros países.

   Aunque todas las nacionalidades registraron saldos migratorios negativos, las mayores reducciones en términos relativos se produjeron en las comunidades peruana (perdieron al 23,76% de sus habitantes), colombiana (un 22,75 menos), boliviana (22,22% de reducción), ecuatoriana (20,96% menos) y argentina (15,20% de caída).

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